
Hay principios básicos de maquillaje para que nuestra piel luzca más radiante y joven que no deben pasarse nunca por alto. Lo principal a tener en cuenta, es que se hace necesario mantener siempre la piel limpia antes de comenzar a maquillarse, humectarla para que se vea fresca y vital, y los tonos a partir de determinadas edades, deben ser suaves, claros y sutiles, tengamos presente que luminosidad es sinónimo de juventud.
- El primer paso antes de maquillarse es la humectación, que es un procedimiento necesario para que la piel luzca fresca y juvenil.
- El segundo paso son el cuidado de las ojeras, hay que colocar un corrector que sea del mismo tono de nuestra piel para que se vea natural y se debe aplicar en la zona de ojeras y sobre las patas de gallo.
- El tercer paso es retocar el surco nasogeniano, que se hace posible disimularlo colocando el mismo corrector de ojeas en el tono de nuestra piel a lo largo de todo el recorrido de esas pequeñas arrugas que suelen aparecer en la base de la nariz, y al costado de los labios.
- El cuarto paso, se lo dedicaremos al entrecejo y la frente, que se debe aplicar exactamente igual que como en la zona nasogeniana el corrector debe aplicarse a lo largo de las arrugas sobre la frente, y entre las cejas, para que no se intensifiquen esas zonas surcadas que aparecen cuando acentuamos alguna expresión.
- Por último y antes de comenzar de lleno con el maquillaje le dedicaremos un tiempo específico al cuello, el cual suele padecer de pequeñas arrugas que aparecen con el paso del tiempo, y se pueden disimular con el mismo corrector de ojeras que usamos en el resto del rostro, para luego fijarlo con polvo volátil.
Realizados estos pequeños pasos y habiendo corregido todas las imperfecciones, ya estás lista para comenzar a maquillarte.