Hidratar la piel, una rutina saludable

La piel, es un órgano del cuerpo que refleja externamente como nos encontramos en nuestro interior, por eso es necesario cuidarla, ya que hay épocas del año, sobre todo cuando cambian las estaciones que puede deteriorarse. La misma regula la temperatura corporal, y se encarga de transformar los rayos solares en vitamina D, y uno de los cuidados que más necesita durante todo el año es la hidratación.

Durante el invierno, es cuando la piel más suele resecarse, por eso al llegar la primavera debemos prepararla para lucirla porque comenzaremos a utilizar menos ropa. La piel, no solamente se reseca por los factores como el frío, el viento o el sol, sino también por el abuso de los jabones o detergentes que usamos diariamente.

Para mejorar su textura, es necesario hidratarla durante la mañana a primera hora, y siempre cada vez que tomemos una ducha, para poder mantenerla elástica y flexible y evitar que se resquebraje.

Hay que recordar que la hidratación varía según el tipo de piel, aunque no lo parezca, las pieles grasas son las que más cuidados requieren, por eso os recomendamos una buena limpieza, con jabones adecuados que contengan desinfectantes durante la mañana y evitar colocarse cremas muy untuosas durante la noche. Quienes poseen una piel mixta deberán utilizar cremas hidratantes y con sustancias lipídicas, ya que en las zonas secas necesitan un tratamiento graso que les devuelva la textura natural.

Las pieles normales, necesitan cremas hidratantes y emolientes, ya que no requieren de demasiados cuidados, y alcanza con limpiarlas una vez al día solamente con agua para luego aplicar la crema hidratante. No olvides que las cremas deben contener vitamina E y liposomas, y para aquellas pieles con más años, es necesario elegir cremas que contengan vitamina E, C, calcio y aceites revitalizantes para mejorar la regeneración de la piel.

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